lunes, 19 de diciembre de 2016

Recordarte

Tengo tiempo recordándote.
No desde hace horas, no desde hace días.
Llevo semanas y quizá un par de meses.
No es normal hacerlo.

Sé que la última vez que hablamos quedaste molesto.
Y yo, orgullosa como siempre.
He mirado la luna muchas noches pensando como volver hablar.
Aún te sientes especial en mi vida.
¿Lo sabes, verdad?

Tengo miedo, sabes?
Tu amor es grande.
No sé porque me siento unida aún a ti.
No puedo olvidarte y me lastima estar así.

De silencios, de no saber de ti.
De lastimarte más.
Querer llamarte y escuchar tu voz, tus palabras con ese tono de ti.
Con tus palabras de aliento.

Y no es que te recuerde cuando estoy mal.
Porque a veces siento que tu lo piensas que es así.
Te recuerdo de muchas formas. Sobre todo cuando llega la noche.
Porque era cuando más hablábamos.

A veces me pregunto si tu también me extrañas.
Y miro tu foto y te siento allí, feliz y no quiero perturbarte.
Y quiero escribirte y pongo dos palabras y las borro.
Me pregunto porque aún me siento así de ti.

Eres taaan especial.
Hace poco le dije a mamá que yo al parecer no me casaría.
Y me dijo, que no lo hice o he hecho porque no quiero.
Le pregunté a que se refería.
Me dijo tu nombre y sonrió.

Acaso, me cuestiono si ella sabe más que yo.
Dicen que las madres son sabías en cuanto a lo que sienten sus hijos.
Yo aún te recuerdo de manera especial.
Aun me falta mirarme en tus ojos y sentir tus manos tibias.

Hace poco te soñé.
Soñé que dejamos la vida que tenemos e iniciamos una nueva.
Y tu y yo, entre nieve, el frío estábamos de frente.
Prometiendo una vida, siendo felices y dejando atrás el pasado.

A caso te he dicho que tengo miedo?
Si, lo dije.
Y lo tengo.
De que me olvides, de olvidarte.

De no encontrarte más en mi vida.
Cegarme y perderme.
Caer y no levantarme.
Miedo.... miedo de no encontrar quién como tú.

Mi consejero, mi amigo.
Mi...

Quizá extraño quién solía ser estando contigo.
Y los años pasan.
No quiero preguntar a otros por ti.
Quisiera verte al menos a lo lejos.

Últimamente se me vienen tantas cosas a la mente.
Tantas preguntas.
Tantos miedos.
Muchos anhelos.

Queriendo dedicarte escritos.
Escribiendo lineas en mi cabeza.
Buscando la forma de decirte y de sacarme lo que tengo dentro.
Mirarme en tus ojos rasgados....

Teniendo desde tiempo algo que quiero darte.
Y pensando mil posibilidades.
Imaginando tonterías.

Espero, como sabes leer entre líneas lo que trato de decirte.
Si es que aún me lees, si es que aún estás allí....
Te sigo escribiendo en las líneas no de una pantalla.
Ni en las de una libreta.

Pero estás allí.
Y yo aquí, en recordarte.