lunes, 10 de diciembre de 2012

Temor

Hoy tengo miedo de que todo haya terminado. De que tu distancia y la mia se haya ido ensanchando cada vez más y lo peor es ahora cuando siento esos celos, ese miedo de que ya no te guste o que no me quieras. Que otra haya conquistado tu cariño y que estes tan lejos. Tengo miedo de preguntarte si ya todo termino, si el interés por mi se acabó. Es tan triste admitir que me enamoré de ti. Que he pasado noches en vela pensandote. El si ves a otra, el si ya te aburrí. Miles de preguntas se agolpan en mi cabeza para dejarme un dolor insportable no solo en ella sino en mi corazón también. Y es que sé, cariño mio, que no tengo derecho alguno sobre ti. Que desgraciadamente llegué años tarde a tu vida o tu te adelantaste bastantes años a la mia. Tengo miedo de un día despertar y no verte. Saber que estás con otra y que nunca más probaré tus labios y tus brazos ya no me darán calor. Esa inseguridad se apodera de mi y me hace las noches y los dias insportables, robándome el sueño, haciendo que me duela el estomago, que de pronto este tensa, triste, deprimida, angustiada con esa zosobra de que estés tan aburrido de mi. A veces me preguntó que pasaría si me entrego a ti, si te entrego lo que soy en cuerpo, porque mi corazón ya lo tienes; pero, que pasaría, que un rato estemos tranquilos y felices y de nueva cuenta un dia te sienta tan lejos y que me dejes. El dolor sería insoportable, sería mayor al que siento ahora que admito que te quiero más de lo que yo pensaba. Y es que tristemente te quiero con lo que soy. Y trate de mantenerte alejada y trate de controlar mis sentimiento y que no te fueras metiendo dentro, sin imaginar que ya estabas más dentro de lo que creí. No sé que hacer. Las palabras de cariño ya no estan, los abrazos efusivos se esfumaron. La trizteza ahora me carcome la vida. Sé que no moriré si no estas conmigo, que un día superaré el ya no tenerte. Pero no sabes como duele en este momento. No sabía y nunca imaginé que lo que un día me causo tanta felicidad, me este causando ahora tanto dolor y tristeza.
He pensado en ir a terapias, no puedo soportar más estar en esta situación y no quiero enfrentarte. Huyo tanto a los sentimientos que tengo por ti. En algún momento pensé que eramos algo y quizá tu pienses que no somos nada. Y que yo me enamore como una tonta que soy esperando sintieras quizá un poco de lo mismo. Nunca con la intensidad, nunca con lo que te quiero, pero si con un poquito. Me quema la duda de saber si te ves con otra, de saber si estas en otros brazos y si te besan otros labios que no sean los mios. Me quema y me mata el pensar e imaginar que mañana no te veré y que no escucharé tu risa y tu voz. Duele y duele fuerte, bastante que no soporto verte y callarme este amor y no poder preguntarte que va a pasar y sin poder disfrutar ese momento estando juntos y solo pedirte que me abraces fuerte y pensando en mi mente que no me dejes ir. Me pregunto cuando será la última vez....

viernes, 30 de noviembre de 2012

Odio...

Odio extrañarte como lo hago. Odio sólo pensar en ti. Odio quererte como te quiero. Odio esperar tus llamadas. Odio tú sonrisa socarrona. Odio tus respuestas sin sentido. Odio la espera de tú mensajes. Odio tu presunción. Odio no verte en las mañanas. Odio extrañar tú risa y tú voz. Odio que no sientas lo mismo que yo. Odio ser lo que no puedo ser contigo. Odio escribir por ti y para ti aunque nunca lo leas. Odio querer abrazarte y no estar conmigo. Odio que no puedo decirte te quiero de frente. Odio muchas cosas más... Odio que no estas aquí conmigo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Mirian Hernandez - Mio

Mío quiero tu amor solo mío,
que nadie se quiera tocarte,
que nadie se atreva jamás conquistarte.



Nueva cuenta

Aqui sentada de nueva cuenta frente a la pantalla, a media jornada laboral. Tratando de aclarar ideas y de sacar lo que traigo dentro. 

Te vi, te ví hoy y no hubo un beso en la boca. Simplemente un beso como al saludar a cualquiera. No hubo mucha platica como a últimas fechas no lo ha habido. Será que lo nuestro se va terminando poco a poco y no queremos ninguno de los dos decir.  Que a pesar de lo vivido nos resistimos a decirnos un adios. 

Yo por no querer seguir, por no quererte y pedirme más de lo que puedas dar. De despedirme y dejarte y dejarme a mi misma de estar contigo.  Hace dias por un momento desee haber estado solos, haber pasado un momento contigo, sin estar bajo los efectos del sueño o del alcohol. Haber estado contigo sin miedo, sin temores de lo que pudiera haber sucedido. Y sin embargo me pase la noche sin dormir llena de nervios, de dudas y de temores. Imaginando mil cosas fatales.

Y luego me calmo y hago cosas que al final vuelven afectarme porque querer olvidarte, por buscar en otros brazos lo que siento contigo, por  querer encontrar en otra boca tu sabor y en las manos ajenas tus caricias que me hacen estremecer, por querer sentirme querida como lo siento contigo, o al menos importante y al hacer esto me reduzco a nada, a mucho menos de lo que siento que soy.  Y cuando me pongo a pensar siento que donde dejo mi propio valor, el que yo me doy al estar contigo, al buscarte en otros, a mi autoestima por los suelos, a buscar que me quieras y me quieran. 

Convénceme cariño, convénceme que no estoy en un error, que no debo dejarte y que dejé de buscar lo que en ti esta.  

Ayer estuve a punto de hacer una tonteria por despecho, por rebeldia, por tristeza o que sé yo. Sé que hice mal, porque no senti absolutamente nada. Me sentia una extraña en mi propio cuerpo, como si quisiera que de alguna manera estuvieras tú, y que me hacia falta escuchar tu risa, el hecho de sentirte cerca... y al final de todo me senti tan vacia como nunca lo habia sentido. 

Y de nuevo los miedos y los temores se hicieron presentes. Y no lloré como otras veces, y dormi mucho más de lo que he hecho, pero desperte con ese desasociego, con esa necesidad de decirte todo lo que siento y que al mirarte no te diga nada y te diga todo en mi mente, que sostenga la platica contigo sin que tu contestes nada.  

A que encuentre que quiera gritarte lo que hice, lo que estuve a punto de hacer por quererte sacar de dentro mio. De quererte borrar de mi boca y de mi piel, olvidar  tu olor y tus sonidos. 

Quiero... quiero  borrarte y sin embargo no lo quiero al mismo tiempo, porque me siento bien y me siento mal estando contigo. 

Un beso, tan sólo un beso y sin poder pedirte nada.... mi amor.
Algún día enfrentaremos el hecho de decirnos adios. 




viernes, 26 de octubre de 2012

Cielo y sombra

Hace tiempo algo rondaba mi cabeza, me preguntaba  muchas cosas sobre tí. Mucho antes de andar contigo, si asi se puede decir. Pensaba porque dejaste a la chica anterior. El porque de ya no estar con ella y  comenzar a estar conmigo sin esperarlo ninguno de los dos.

Hoy se dio esa oportunidad de preguntar..... " Era una niña como tú"...  quizá lo dijiste por mi edad o por mi comportamiento, porque sé que muchas veces no es el adecuado y me comporto infantilmente.  Conmigo no es algo tan profundo,  así lo considero yo. Con ella no sé hasta que punto llegaste y me da miedo  preguntarlo porque  sé que puede que no me guste la respuesta.

Celos... si, puede ser. O un poco de orgullo herido y lastimado al poder saber lo que quiero y no quiero saber. Así que prefiero quedarme con la duda, aunque me carcoma la razón y en ocaciones quiera volver a preguntarlo.

"Me pedia más tiempo, y  no podia darsélo...." Días atrás te pregunté si yo exigía algo de ti,  y  tu comentario fue que  ese era una de las razones por las cuales me buscabas, porque yo no te pido nada absolutamente, sin embargo siento que tú a mi sí. Ambos sabemos que soy tan caprichuda y tengo un carácter bastante díficil, como un día puedo estar feliz y contenta, al otro triste o enojada.

Me gusta saberte, leerte, besarte, abrazarte y oler tu perfume, ver tu sonrisa, tus manos y tus ojos. Me dices que me quieres; que tipo de querer no sé, pero sé que es un cariño. Y sí, yo también lo tengo por ti, porque es algo inexplicablemente diferente a todo lo vivido, no puedo decir que mejor o peor, pero sí diferente.

Me pides verme, me buscas, me envias mensajes, me coqueteas en cada palabra, en cada mirada y quieres que este a tus pies, que este disponible para cuando tu quieres, contigo...  ¿enamorada? ¿así es como me quieres?  No me puedo enamorar cariño,  puedo decir que no, o  puede que tenga miedo adminitr que así es.

"Pero ha de ser cuándo y cómo tú quieres..."  sí, palabras tuyas que me causan risa, sí, así esto, cuándo yo quiera, porque  no quiero que me sientas tuya; cómo  yo quiera porque  no me gusta ser predecible. Porque de pronto me gusta sorprenderte con las tonterias o niñerias que tu puedas llamar, porque no me gusta que pienses que haré algo y lo haga, sino que  realice algo totalmente diferente.

De repente cerrar tus ojos y que esperes que te bese y simplemente acariciar tu cara y mirar tus ojos cerrados. La línea de tu boca,  el contorno de tu mejilla, el sentir como raspa tu barba  naciente mis manos, el delinear con mis dedos tus cejas  y tus labios, y de pronto tomar tu corbata y  hatarla a tus ojos y mirarte sonreir sin abrir los ojos, querer decir algo y cerrarlos con un beso fugaz. Y seguir disfrutando  el mirarte, esperando y ansiando que te dé un beso más prolongado.


Y otras ocaciones de la nada mirarte, acercarme y darte un beso tierno,  o uno arrebatado sin que te esperes,  que solo  te jale del cabello y sonrias  sabiendo que quiero  comerme tu boca y que quiero que comas la mia. El que juegues con mi lengua y  yo con la tuya y fundirnos  en un beso apasionado que le sigue una oleada de caricias.

El mundo se vuelve nada para mi, porque soy parte del todo y de la nada.

Quiero alejarme de ti, o alejarte de mi sin embargo algo me lo impide,  y tu mismo me has dejado en claro lo mismo, que tratamos sin poder lograrlo, porque volvemos a caer en esa  boragine de pasión descontrolada.

Quedan muchas preguntas en mi cabeza  que quieren obtener respuesta, y la razón me dice que no las haga, Y mi corazón me dice a gritos ALEJATE!!!, pero mi inconciente te sueña conmigo. Aunque estando despierta no quiero conocer a nadie más que sea como tú, porque  con tus puntos buenos y malos, no quiero a nadie más como tú, con tus mismas carácteristicas  ya sea físicas o tus actitudes. "Cariño, mi cielo, mi amor" así es como me dices y esa sensación extraña invade la boca de mi estomago. Un dolorcito rico, pero con ese temor de que se pueda llamar amor.


Estas allí y yo aquí. No te esperaré. Esa línea que nos divide y a la vez nos une. Esa atraccción y esa química en cada gesto.


TE QUIERO, pero no quiero quererte y no quiero que me quieras como lo haces. El que me cuides y te preocupes por mi, el que estes al tanto de como me siento. No sé si fuiste así con las demás, que de pronto no me importan, porque me interesa como eres conmigo. Sin embargo, no quiero encariñarme contigo de más. 

Soy tu cielo, y tu mi sobra, pero no me quiero sentir acompañada por ti. Llenarte de besos sin esperar que me los devuelvas y darte lo que soy sin miedo a lo que pueda pasar, pero mantenerte separado. Esto es pasión y nada más. Así lo debes entender y yo... asi te lo debo enseñar.












martes, 14 de agosto de 2012

QUIEREME SI TE ATREVES

Mar adentro






Mar adentro, mar adentro,

y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños,
se juntan dos voluntadespara cumplir un deseo.


Un beso enciende la vida
El abrazo más pueril,

con un relámpago y un trueno,
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo;
es como penetrar al centro del universo:



El abrazo más pueril,
y el más puro de los besos,
hasta vernos reducidos
en un único deseo:





Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras:
más adentro, más adentro,
hasta el más allá del todopor la sangre y por los huesos.


Pero me despierto siempre

y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.











viernes, 4 de mayo de 2012



Que largas son las  horas cuando tú te demoras. 

Amor quédate 
quiero más de tus besos, 
hazme el amor, 
mátame de placer.  

lunes, 30 de abril de 2012

Para iniciar el punto final


C. o. n. e.     j.l.

Se podría decir que es una noche como cualquier otra. Sin embargo lo es y no lo es. Es tan incierto decir con palabras lo que el corazón en este momento siente. 

Quisiera poner y plasmar lo que en este instante corre por mi cabeza a una velocidad que va más allá de la luz, ¿Cómo se puede describir con palabras lo que los dedos no alzanzar a capturarque corre por la sangre y bombea el corazón? 

Comenzar.... un final... Sí.  Hoy decídí decirte adios y no sé si lo siento.  Claro. Lloré. Nada raro en mi. Dije cosas tan ciertas que con tu insistencia hicieste que terminará escupiendo lo que no queria. Pero estabas allí, sí. Queriendo sacarme las palabras y yo, sí, querindotélas decir y no. Me animaste. Y yo escupía cada  instante sin poder detenerme. Sin poder si quiera ponerme a pensar lo que decía. Me  dejé llevar por la vorágine de mis sintimientos como siempre lo he hecho. Me deje  explotar como un volcán para decirte lo que siento, y que no quería esto para nosotros. No para mí. Porque yo quiero más tiempo, y no quiero que me lo dés, ni quiero recibirlo, porque  no es bueno. Tiempo compartido o no.



Podrás preguntarte que escribo. Escucho tus palabras rezonar en mi cabeza.
   "   "Mira, es que.... solo pasa que... si pudiera decirlo..."    Dijiste tres frases inconclusas, aperturas para decir una oración completa y no lo hiciste, dílo de una vez"  

Ja, bonita declaración de amor  la que me avente ¿no? querías que te mirase a los ojos, ¿Cuántas veces en realidad lo hice? no lo sé, casi nunca puedo mirarte a los ojos por que lees lo que hay en ellos. Comenzaste a leerme casi como la palma de tu mano y me asusta, tanto, tanto que duele. 

Sentenciaste..... "mirame a los ojos" y  tomaste mi cara entre tus manos y me levantaste la cara para que te mirase a los ojos, " contestame algo con la verdad" y yo asentí con la cabeza tratando de ocultar la mirada, " no bajes tus ojos"... volví a mirarte " ¿Te estas enamorando de mi?" , dije si. Sin dudarlo.

No dijiste nada, me soltaste. Eso dolio más que si me hubieses dado una chachetada.
Me abrazaste al instante.... Dijiste  palabras, pero no las dijiste de frente como yo lo hice.

Tomé una resolución. Dejar de verte.  Dijiste que no era posible, que no lo ibas admitir, que no era una solución. Que no podrías hacerlo y que iba a ser difícil.  Nadie dijo que sería facil, no pedí tu opinión, solamente tomé lo que era más propio por el bien de los dos. Y más por el mio.

Confesé el dolor que estaba comenzando a gestarse en mi interior. Quisiste besarme no sé cuantas veces, no sé si por que sentias que en ese momento me estabas perdiendo, no sé si para que guardara silencio y que me olvidará de tonterias.

Te miré  unas cuantas veces de reojo, y te veía sonriendo. ¿Nervios? no lo sé. Te prengunté varias veces porque sonreias y dijiste que qué queria que me dijeras. No queria mentiras, no queria razones, simplemente queria saber que sentías. Yo sonreia ironicamente. " ¿Por qué ries?" , no me puedo enojar contigo, nunca lo he hecho, molestado si, pero ganaban  todas esas ocaciones que tu sola presencia me hacia sentir lo máximo, el volar y sonreir y disfrutar a tu lado.  Tanto tiempo sin sentirme así  y que llegasés tu con tu altivez, con tu porte, tu presencia y tu educación y jugases esos juegos de palabras conmigo, que usarás mis  frases en mi contra, que retases mi menté  e hicieramos retóricas. 

Todo ese tiempo juntos, tan poco y tanto... ¿qué son unos meses? tan rápido paso todo, de un momento a otro estaba viviendo un completo juego que me era desconocido, atrayente y perjudicial. Un juego masoquista. Donde yo era la dama y tu el león. Donde yo corría y tu siempre me alcanzabas para hacerme volver y sumergirme en aguas profundas sin razón.

Salté varias veces al pozo profundo, divague en el avismo de tu cielo. No quiero esto amor, no lo quiero. Decía en mi cabeza y mis labios lo dijeron, sin decirte la palabra amor.  Esperaba me dijeses que no me fuera, que pusieras mil pretextos para mantenerme a tu lado y no lo hiciste. Sentí una cruel decepción.




Mi cabeza decía, "quizá es que no te quiere, a la mejor te deja ir porque te ama y no quiere tenerte sin que tú lo quieras, te esta dejando ir pensando que vas a regresar,  te deja ir porque planeará como reconquistarte..." muchas cosas gritaba mi cabeza y no sé si te diste cuenta, fue cuando una lagrima corrio por mi mejilla.

Quizé bajarme del auto y no me dejaste. "Dejáme te llevo a tu casa, por favor"  dijiste justo cuando abrí la puerta y estirado detuviste que la abriera más y me bajará. Asentí desesperada.  Lo notaste bien,  varias veces dijiste que detuviera mi pie y dejasé de jugarlo, señal de nervios y ansiedad. 

Llegamos fuera del edificio. "¿Me esperas? vengo, ya regreso, no tardo, no te vayas" solté a decir y bajé casi corriendo.  Regresé  en 5 minutos y estabas sentado en el lado del copiloto. Escuchabas música.  Abri despacito la puerta que dejaste entreabierta y te sobresaltaste.  " No te ví venir" y sonreí. Te estiré la mano y te dí esa cajita de chocolates por el día del niño que te había comprado y que en un momento no pensé darte.  Estiraste la mano y la cogiste. Alcance a escuchar que tenías música y era de Alejandro Fernández, Niña amada mia.

"Espero no haberme tardado. No te los habia dado, porque obvio se me olvidaron en la mañana, y por eso no te los dí. Cuidate, que te vaya bien" solte nerviosa. No te dí oportunidad de decir nada. Me dí la vuelta y saliste del coche y me dijiste "esperate"  Te miré justo cuando bajaba la banqueta. Moví la mando en señal de adios y te aventé un beso con una media sonrisa. Cruze la calle sintiendo como se me partia el corazón.

No te moviste. Nada. Esperaba que me llamarás, que cruzarás la calle para alcanzarme y sin embargo no lo hiciste. Llegue al departamento pensando que esa caja de chocolates eran los besos que nunca te iba a dar, a esa distancia entre tu y yo.  Fuí hasta mi cama y me solté a llorar por todos los bellos momentos a tu lado que pasé, por todos aquellos que soñé pasar y que nunca los viviremos.

Sólo en este momento sé que no tengo la certeza de que pasará mañana. Pero,  estoy segura que ambos viviremos, y que aunque me cueste mucho a estar sin tu presencia a no verte ada día, a saber de ti, a escuchar tus palabras y el sonido de tu risa, que aunque duela extrañarte cada día que no estés, que aunque quiera tomar el movil y marcarte o mandarte un mensaje, simplemente pensaré en que no tengo el derecho de hacerlo porque fui yo la que dijo adios.

Y aunque este terriblemente confundida de dolor y amor. Sé que de cualquier manera, tú, sí, tú me vas a extrañar también.

TQM y nunca imaginé vivir y aprender de ti como hasta hoy lo hice. Dios te bendiga siempre.