No me arrepiento de
lo que te quise. Ni mucho menos de lo que pude entregarte o llegué a quererte y
lo que aún siento por ti. No es que me sienta menos, de hecho me he dado cuenta
que soy más fuerte. Porque tengo la fuerza y la entereza de dar por terminada
una relación que no nos llevaba a ningún lugar.
Dolió haberme ido y
tu no me detuviste. Con mis sentimientos hechos pedazos y la historia de mi
amor pisoteada.Quería por un momento que como esas películas románticas fueras
a buscarme apenas diera unos pasos lejos de ti. Pero solo esos pasos y ese tiempo
lejos y fuera de tu vida, me enseñaron que tu ni siquiera me extrañabas.
Mi silencio para ti
no es de que te haya olvidado. Solo estoy tomando ese espacio en mi vida para
darle oportunidad a la soledad que me acompaña hoy y poder salir adelante. Me
he tomado un paréntesis sin parejas. Disfruto de la compañía de las personas a
su manera y mucho más a la mía. Pero me dí cuenta que tu no sabías estar en
soledad. Que yo fui parte de tu vida por el hecho de que buscas... qué buscas?
ni siquiera tienes idea. No te comprometes con una relación. Debí darme cuenta
mucho antes de verme dentro de esta historia
.
A veces me pregunto
si tuvimos una relación. No te guardo rencor, porque tu eres así. No vas a
cambiar tu vida y yo no fui la persona que hiciera la diferencia en la tuya. No
hasta ahora.
De pronto, cuando
llegan tus mensajes o llamadas y te los contesto. Una duda aparece en mi: Tengo
aún una esperanza contigo?? No. Será acaso que me extrañas o que me necesitas?
No.
Tu egoísmo y tu ego
es bastante más grande que leerte o escucharte decir que me extrañas. Hechas de
menos el control que tenías sobre mi. Que me tenías a tus pies y saltaba como
un perro gustoso.
Hoy, no me
arrepiento de nuestros momentos juntos. Me arrepiento quizá de no haberte dado
más, de no hacerte ver en demasía el ser maravilloso que eres fuera de esa
careta. Y no para romper quién eres, porque de ese ser fue del que me enamoré.
Sino porque la vida se encarga de dar tantas vueltas, que espero un día alguien
me ame por todo lo que soy y como soy. Un ser perfecto en lo imperfecto.
No te odio, ni te
aborrezco. Guardo nuestros recuerdos como un momento especial en mi vida. No
espero que tu hagas lo mismo. Solo espero un día encuentres lo que estás
buscando y que yo esperaba poder darte.
Ya la vida se
encargará de recompensarnos con todo amor que ambos nos merecemos y con el
dolor que los dos necesitamos para crecer y florecer en este campo.