viernes, 24 de mayo de 2013

A quién...

Hoy, hace ya tanto tiempo sin escribir, sin dedicar mis letras para alguien y sin detenerme a pensar en nada de lo que es mi vida; hoy, tantas emociones, los recuerdos se agolpan en la mente recordando ese momento y esa vez, esa casa, esos ojos que me miraban como si fuera lo único que existía, que podía perderme en las profundidades de sus lagos oscuros y que dentro se reflejaba la luna tierna y mil sentimientos cegadoramente bellos. Sin decir palabras para esa ocasión; tan solo para tomar la mano y saltar al abismo de esas aguas profundamente oscuras enmarcadas por espesas pestañas que gritaban ser besadas al cubrir su tesoro. Hoy... lecturas de tiempos pasados, de vidas y de sucesos escondidos, de interpretaciones personales de lo que sucedió en lo que una vez se llamo historia. ¿Acaso, no te das cuenta que aún lejos, nuestra historia se sigue escribiendo por caminos separados? Nuestra historia no ha terminado, porque bien sabes tan bien que tanto tú como yo seguimos unidos por ese lazo invisible y esa unión impenetrable de nuestras almas. Que sabes que estaré desde la cima cuidando tus pasos y cuidando de que si caes y no puedes levantarte por si mismo yo ayudaré a hacerlo. Sin dudas existe mucho miedo, miedo de abrir mas heridas de las que he hecho, de las que he dejado marca en tu ser, de querer ayudar y de verte sangrar mucho más. Bien dicen cada quién interpreta las cosas a su manera. Pero.... ¿acaso me entiendes? estoy lejos porque de cerca te lastimo. Y cerca es temblar de miedo, por eso siempre intento huir, por eso la distancia y la arrogancia posiblemente de mis palabras. Hace poco una mesa fue testigo del pasado, revelando que nos separamos sintiendo tanto amor y que fue la historia mas bella hasta este día, esa historia que marco mi vida y que esa misma mesa dijera que no fue por falta de amor que uno u otro se fuera, sino simples caprichos de la vida por no querernos juntos. El ver las heridas que causaba con ese amor, el mismo destino decidió darnos caminos diferentes. Temo perderte, temo no saber de ti y de un día ir a buscarte. Me mantengo volando en horizontes menos peligrosos que signifiquen involucrarme sentimentalmente mucho mas de la cuenta, para no lastimarme, para no lastimar a otros con el lastre que vengo cargando. Porque me siento culpable, porque odio que tu te sientas culpable. Si a ti, a quién con su dulzura no he podido encontrar más, a quien con su calor y su voz me hacia sentir segura y que quiero que estés también allí para cuando necesite de ti. Sé que sueno bastante egoísta, pero ¿acaso negarás que tu también me necesitas alguno que otro día? que esas noches de silencio, que esas noches oscuras inclusive sin estrellas o con esa pequeña luna tan lejana no piensas un poco en mi, porque yo si lo hago. Solo quiero que sepas que siempre estas en mi corazón y así será por siempre hasta el final de mis días. Y ese amor transformado simplemente es una coraza contra mi misma y contra el dolor que nos atañe a ambos. Que ese amor siempre existirá y que seguiré volando alto y bajo de manera que no me veas, pero al pendiente de ti. No hace tantas tardes que al sentarme a la mesa me contó que aún me sientes tuya y que no nos resignamos a dejar nuestra historia de lado, pero me reveló que serás feliz sin mi y yo por eso mismo seré también feliz al verte pleno y realizado, porque solo quiero tu felicidad. ¿Eso es amor? Creo que del más puro. Estoy pensando en ti y en lo que pasamos, en lo que viví este día y que me hizo recordar nuestra historia. Quisiera contarte que de nuevo estoy sola surcando el cielo porque el ave que me acompañaba se marcho sin avisar, no duró nada el vuelo; pero que sin saber también encontré una nueva ave y que me siento por el momento a gusto, que aún soy tan precavida que no quiero adelantar nada por ese temor, pero que sigues tú, si TÚ el principal en mi lista, mi preferido, mi mejor amigo y mi confidente y que te extraño como no tienes idea. Eres tú y simplemente tu a quién más extraño...

1 comentario: